Los hábitos deportivos destruidos durante la pandemia

21 jun 2021

Antes de la pandemia no había deporte que se te resistiera siempre y cuando tuvieras una clase programada de esas que pagabas en mensualidades. Esta rutina obliga más que eso de calzarse las zapatillas y salir a correr al aire libre sin nadie que te recuerde que lo estás pagando.

El coronavirus ha disminuido de manera radical la práctica deportiva en la mayor parte de los ciudadanos. Si a esto se le añade que la alimentación ha empeorado y los hábitos de sueño han sufrido una fatiga pandémica digna de consideración…

Cambios de hábitos durante la pandemia

Desde 2020 muchos han sido quienes han visto cómo sus costumbres, ya sean alimentarias, deportivas o de sueño se deterioraban. Esto afecta directamente a la salud porque el sedentarismo es uno de los peores enemigos del cuerpo humano.

Si ya no se puede acudir al gimnasio habitual porque todavía tiene limitada las actividades, hay que suplirlas con otro tipo de actividad física. No hacerlo implica más riesgo de sufrir diabetes, cáncer, enfermedades cardiovasculares o, incluso, muerte prematura.

Deporte: constancia y frecuencia

Una encuesta de la OCU llevada a cabo a 1.707 personas con edades comprendidas entre los 25 y los 74 años así asegura esta tendencia. Los hábitos deportivos se midieron en torno a 2 parámetros: la constancia y la frecuencia. Los resultados… nada alentadores; un 47% aseguraba que habían empeorado

Los mayores de 60 años residentes en zonas urbanas son los que más claro tenían que sus costumbres deportivas se habían visto mermadas durante la pandemia. Retomarlas es cuestión de tiempo, pero supone un esfuerzo que a muchos les cuesta.

Sueño y alimentación

En cuanto al sueño, un 32% de las personas encuestadas aseguran que había empeorado con respecto a antes de que la palabra COVID irrumpiera en sus vidas. Los que peor duermen, sin duda alguna, son los que se encuentran en situación de desempleo y los que tienen entre 40 y 59 años.

Los desempleados son también los que peor dicen comer, entendiendo por comer bien el llevar unos hábitos saludables y una dieta equilibrada. Un 21% de los encuestados afirmaron haber empeorado su alimentación y solo un 13% decía haberlos mejorado.