Teletrabajo, ideas para no volverse loco en casa

29 oct 2020

El teletrabajo ha llegado a España sin avisar y, lo que es peor, sin ser una opción escogida por la mayoría. Por desgracia, el coronavirus (COVID-19) ha cambiado las rutinas de todos los ciudadanos y adaptarse a ellas puede no resultar tan sencillo para muchos. Como permanecer recluido en casa es la mejor opción de todas, tómate el teletrabajo como algo bueno que puedes hacer.

Aunque seguro que en alguna ocasión habías pensado en el teletrabajo con ilusión cansado de desplazarte a la oficina, ahora lo miras con escepticismo y deseas volver a ver la cara a todos tus compañeros. Sé fuerte. En este post vamos a darte las claves para que trabajar en remoto sea lo más llevadero posible.

Consejos para que el teletrabajo sea más llevadero

Antes que nada, no veas el teletrabajo como un castigo de Dios, ¡no! Muchas empresas lo hacen desde antes del coronavirus y, salvo algunas excepciones, es igual de efectivo que hacerlo desde la oficina. Si te lo tomas como una oportunidad que te da la vida para seguir con tu actividad profesional, le habrás ganado el primer asalto a la cabeza.

Para que el teletrabajo sea lo más llevadero posible siempre, con o sin coronavirus, ahí van unas claves para que el confinamiento no os abrume. Piensa que en muchos países o empresas españolas se hace desde hace mucho y es igual de productivo que la presencia en las compañías. Si les funciona a otros, ¿por qué no te va a servir a ti?

1. Levántate a la misma hora todos los días

El teletrabajo hay que tomárselo igual de en serio que el ir a la oficina. Establece unas rutinas de horarios y cúmplelas. No hace falta que sean idénticas a las que hacías en la oficina, pero sí parecidas. Puedes seguir levantándote a la hora que ya tenías cogida y empezar tu jornada antes. Así, no desacostumbras al cuerpo a tu horario y podrás acabar un poco antes para dedicarte al ocio.

Desayuna, vístete y aséate para teletrabajar

¿Te tienta estar en pijama? ¡Error! El pijama para dormir, pero quítatelo para teletrabajar. Tampoco es cuestión de ponerte de punta en blanco, pero establece unos conjuntos cómodos para trabajar en remoto. Las razones están muy relacionadas con el punto anterior de establecer rutinas. Se acepta la pinza en la cabeza si eres chica, unas mallas o un chándal de estar por casa, pero quítate el pijama, por favor.

Un buen desayuno antes de empezar tu jornada es vital, ya sea por teletrabajo o no, así que esto debes mantenerlo siempre. Comer bien te hará empezar el día con fuerza y te dará la energía necesaria, pero esto ya lo sabes con coronavirus o sin él. ¡Ah! No visites la nevera por aburrimiento a menos que cojas de ella una pieza de fruta o agua para estar bien hidratado.

En horario laboral, trabaja. No te disperses

Mientras trabajes, hazlo de verdad. Las redes sociales, Netflix, el chat de la familia o el de los amigos deberá esperar a que termines tu trabajo. En tu casa eres tú quien pone las normas, pero debes ponerlas de verdad. La dispersión no te conviene en absoluto. Esto no quiere decir que no te levantes de la silla. Hazlo con cabeza, a estirar las piernas, ir al baño, tomarte un café (o 2 o 3…), pero siempre dejando el ocio y las curiosidades de internet para luego.

Crea un lugar de teletrabajo personal

Lo mejor para que el teletrabajo sea un éxito es que tengas un espacio solo para ti, tu ordenador, tu agenda, tu agua y cualquier cosa que necesites. Si este teletrabajo es en tiempos de coronavirus y tienes que compartir espacio con niños u otros familiares, trata de repartir los espacios lo mejor que puedas. Si es imposible una habitación solo para ti, divide las mesas disponibles para intentar no invadiros los unos a los otros.

Cuando llegue el viernes, desmantela ese espacio para indicar que el ocio ha llegado. Si tienes tu propia habitación para teletrabajar, mientras no la utilices para otros menesteres, tu cabeza distinguirá perfectamente trabajo de ocio. Nunca trabajes desde la cama y si el tamaño de la casa te permite hacerlo fuera de tu dormitorio, por favor, hazlo.

5. Mantente conectado con tus compañeros

Si los tienes, contacta con tus compañeros de trabajo con frecuencia. Esto te ayudar a mantener un vínculo con la empresa y, lo que es más importante, te seguirá haciendo sentir parte de un equipo. La distancia no debe ser un impedimento para cohesionar personas que hacen teletrabajo en tiempo de crisis o porque ese es el sistema de trabajo.

Tienes muchas opciones: Slack, Skype, WhatsApp, Telegram, Hangout… las aplicaciones para conectar personas son tantas que tendrás dónde elegir. La opción de la vídeo llamada tampoco está mal si se prepara antes para que no te coja con tus peores pelos o con barba de náufrago. Para tus consultas diarias o reportar a sus superiores, puedes utilizar el correo electrónico.

Ponte objetivos diarios y cúmplelos

Llevar un control de las tareas diarias, te ayudará con la organización. Tanto si tienes que reportar a alguien tu trabajo como si no, controla lo que haces. Así sabrás si te está cundiendo el tiempo de teletrabajo todo lo que debería. Cuando acabe tu jornada, haz una pequeña reflexión para evaluar si has llegado a los objetivos del día.

Si la respuesta es no, deberás hacer examen de conciencia porque, a lo mejor, hay algún elemento de distracción que deberías reconocer y combatir. Si no te gusta la idea de hacer este análisis diario, hazlo semanal o, incluso, si lo prefieres mensual, pero hazlo. Nunca es tarde para conocer tu rendimiento en situaciones límites.

Ventajas e inconvenientes del teletrabajo

Como todo, el teletrabajo también tiene sus luces y sus sombras. Aunque te encontrarás los más acérrimos defensores, hay quien no lo quiere ni regalado. Aburrimiento, falta de organización, no tener con quién hablar o hacer una pausa pueden ser algunas de las cuestiones a tener en cuenta.

Ventajas del teletrabajo

  • Ahorrarás tiempo en desplazamientos.
  • No gastarás en desplazamientos, ya sea gasolina o abono transporte.
  • Podrás conciliar tu vida familiar y laborar.
  • En el caso concreto del coronavirus, contribuyes a mantener la salud pública y a estar sano.
  • Tú mismo gestionas tu tiempo y tu jornada con responsabilidad.

Inconvenientes del teletrabajo

  • Gastarás más luz, gas y calefacción de lo habitual.
  • Echarás de menos ser parte de un equipo.
  • Si el teletrabajo es obligado por el coronavirus, puedes sentir agobio por la situación de confinamiento.
  • Correrás el riesgo de hacer tareas domésticas en las pautas que establezcas.
  • Es probable que tus visitas a la nevera sean más frecuentes de lo habitual.

Que España está a la cola de Europa en teletrabajo es una realidad, pero nunca es tarde para cambiar las costumbres. Ya sea por coronavirus o sin él, la presencia no es tan imprescindible en muchas empresas.

El futuro se encamina a empresas virtuales en las que cada uno hace lo suyo desde un punto del planeta, las claves: conexión, responsabilidad y voluntad.