Cómo rendir al máximo en el trabajo

28 ene 2021

Aunque las horas del día son las mismas para todos, hay veces que te preguntas cómo rendir al máximo para ser igual que esos a los cunde el tiempo el doble que a ti. Te levantas, te preparas, desayunas y te pones a trabajar… y así día tras día.

El teletrabajo marcó un antes y un después en nuestras vidas desde el COVID-19, pero ya trabajes en casa o vayas a la oficina la sensación de que “no te da la vida” es más frecuente de lo que parece. Si este es tu caso y necesitas sabes cómo sacarle provecho al día, toma nota.

1. Dormir y descansar

Aunque sea una evidencia, dormir 8 horas diarias es la clave para no perder energía durante el día y saber cómo rendir al máximo. Ser productivo durante tu jornada estará influido por cómo duermas. Si no tienes un sueño reparador por la noche, durante el día estarás cansado y enfrentarte a tus tareas diarias será una auténtica proeza.

Según Bayer, el hecho de ir retrasando el despertador por las mañanas hace que se pierda determinación y esos 10 minutos no ayudan a descansar más. Si no los has dormido por la noche ¡tarde! Deja de posponer el momento de levantarte y hazlo a la primera con decisión, firmeza y determinación.

2. Alimentación

El desayuno es la primera comida del día y la más importante. La fruta fresca, los zumos naturales o ese café con leche imprescindible en la mañana te ayudarán a empezar el día. La cafeína en dosis controladas proporciona esa atención tan importante para el rendimiento laboral que tanto ansías.

Ya comas en la oficina o en tu casa, asegúrate de que sea comida sana y no excesivamente pesada. Piensa en los minerales y vitaminas que necesitas para estar en forma física y mentalmente. Una dieta mediterránea equilibrada sumará puntos para que sepas cómo rendir al máximo cada día.

3. Deporte

Si una de las cosas que crees que te falta es tiempo, tampoco hace falta que te apuntes al gimnasio, pero no te olvides de tu forma física. Para estirar tu cuerpo sí deberías sacar un rato, por lo menos, un día a la semana. La relajación y, por qué no, la meditación, serán una manera de aprender a respirar para evitar el estrés y la ansiedad.

Si puedes ir andando al trabajo, ¡hazlo! Si vas en transporte público, puedes bajarte una parada antes cuando vuelvas a casa para mover y estirar un poco las piernas. Por el contrario, trabajar no debe impedirte salir a dar un paseo para despejarte y, de paso, alejar la pereza.

4. Organización

Lo primero de todo, prioriza y organiza. Las tareas que requieran menos atención, déjalas para después de comer, ya que tu cuerpo estará más centrado en hacer la digestión. Lo más importante hazlo a primera hora cuando estés fresco como una lechuga. Vete analizando tus rutinas poco a poco y cambia aquello que veas que no funciona.

Cuando se habla de organización, no solo se refiere a la laboral; organiza todo: tus momentos de distensión, de deporte, de compras… No aplaces para mañana todo aquello que puedas hacer hoy, especialmente en tareas cuya ejecución supone poco tiempo. Hacerlas implica que la lista se reduzca y la motivación aumenta.

Si dedicas unos minutos el viernes a saber cómo rendir al máximo el lunes, será una ventaja que notarás. Apunta, resume y planifica los puntos principales para empezar bien la semana.

5. Actitud

Positivismo ¡siempre! Los rumores, las quejas y la negatividad son malos compañeros laborales y, además, intoxican cualquier ambiente donde aparezcan. Hacer pausas cada 2 horas, aproximadamente, proyectar la vista y respirar pensando en otra cosa ayuda a ser más creativo y a saber cómo rendir al máximo.

6. Desconecta

Por mucho trabajo que tengas, hay que saber cuándo terminar, y no solo eso; la clave está en la desconexión. Cuando apagues el ordenador, di adiós a tu trabajo y hola a tu vida personal. Si la pandemia te lo permite, sal a hacer deporte o haz deporte en casa, date un paseo, queda con amigos o haz esas compras que tienes que hacer.

Cuando llegues a casa ¡no te enganches a otra pantalla! Ni ordenador, ni móvil ni Tablet. Deja que tu cabeza se reorganice y relaje para que al día siguiente sepa otra vez cómo rendir al máximo. Los problemas del trabajo se quedan en el trabajo… hasta el día siguiente porque toca cuidarse y quererse.