FishFlops®, el éxito de una niña emprendedora

23 nov 2020

El éxito de Madison Nicole Robinson, una niña emprendedora con tan solo 8 años, revolucionó el mundo de las zapatillas en Estados Unidos. Maddie, como a ella le gusta que la llamen, nació y creció en Galveston, una isla de Texas. Allí daba rienda suelta a sus grandes aficiones: nadar, pintar y la playa en su conjunto.

En esta isla, llevar un calzado cómodo para poder caminar por la playa y sus alrededores era algo que sus habitantes tenían muy en cuenta. Pero para esta niña emprendedora, los zapatos que llevaban habitualmente eran sosos y aburridos. Un buen día de 2006, cuando fue a la playa decidió dibujar lo que a ella le gustaría ponerse para estar cómoda a la vez que con un diseño atractivo. Esta es su historia.

La idea surgió en la playa

La niña emprendedora se inspiró en las Flicks Flop® (chanclas de toda la vida) para crear sus diseños. Este tipo de sandalias eran todas muy parecidas y ella quería más color y vida en sus pies. Como su gran pasión eran los animales marinos, sin más dilación, Maddie comenzó a dibujar lo que sería el primer boceto del negocio que la catapultaría a la cima del éxito.

Cuando acabó su primer borrador, esta niña emprendedora se lo enseñó a su padre quien, por suerte para ella, se dedicaba al negocio textil. El padre quedó encantado con el dibujo, con la chancla y con el nombre que le había puesto Maddie, las FishFlop®.Sin más dilación, el empresario compró el dominio.

Cómo es esta niña emprendedora

Maddie nació en Galveston, Texas, el 2 de febrero de 1998. Mientras cursaba la enseñanza secundaria, era una niña muy centrada en sus estudios, amigos y familia. De pequeña, formó parte de la National Honor Society y fue galardonada con el premio Business, Marketing and Finance en 2014.

Siempre fue buena oradora y el positivismo era la actitud de esta niña emprendedora. Sin quererlo, se convirtió en un icono de talento entre los más jóvenes con un mensaje de fondo: perseguir los sueños y hacerlos realidad es posible. Para ella, el trabajo duro, la constancia y la perseverancia eran la razón de ser todo su negocio.

Actualmente, esta joven tiene 22 años y estudia tercero en la Escuela de Negocios de la Universidad de Texas. Compagina su formación empresarial con su negocio y apuesta fuerte por las mujeres emprendedoras. En estos momentos, no parece haber nada que se le resista a Maddie y sigue dispuesta

El éxito de FishFlops®

El lema de esta niña emprendedora fue siempre: “creatividad, felicidad y diversión”, y sus motivaciones: pescar y diseñar. La ayuda de su padre fue imprescindible para que lo empezó como una diversión acabara en un negocio millonario. Él se encargaría de la producción de las FishFlop® mientras ella seguiría fiel a su esencia marina en los diseños.

Para esta niña emprendedora los inicios no fueron un camino de rosas. Lo primero que hicieron fue intentar vender las chanclas por internet a través de la página web, pero los resultados fueron más bien humildes. Luego, comenzaron a ir a ferias para adquirir visibilidad y se fueron haciendo con un discreto hueco en el sector del calzado.

No sería hasta 8 años después cuando esta niña emprendedora se decidió mandar una carta a uno de los grupos más importantes de EE. UU., Nordstrom. Esta cadena de ropa aceptó la venta de las FishFlop® y para Maddie supuso una escalera directa al cielo. Las zapatillas estaban ya muy perfeccionadas: tenían luces, plataformas y diseños chulos siempre fieles al mar y a ella.

El impacto de esta niña emprenderá en los medios de comunicación estadounidenses no pasó sin pena ni gloria. Poco después de empezar a vender en Nordstrom, Maddie comenzaron sus apariciones en prensa y televisión, lo que supuso una publicidad sin precedentes para su negocio. En 2013, consiguió superar el millón de dólares en ventas, lo que la convirtieron en la empresaria más joven con solo 15 años.

La diversificación de su negocio

Tras el éxito inicial, la joven emprendedora añadió productos al catálogo, como camisetas, botas, gorras o zapatillas de estar por casa. Ahora, la niña emprendedora es toda una mujer de 22 años que dirige un negocio millonario. Maddie quiere incorporar a la firma las botas de montar, los zapatos de tacón y las sandalias de cuña.

Ella misma lleva todos los aspectos de su negocio, sigue haciendo los diseños y gestionando los pedidos. Como joven emprendedora, Maddie ha recibido varios premios, entre ellos el Wonder Women 2020 como “estrella” revelación. También ha participado en muchos actos empresariales en los que compartía su historia con otros emprendedores.

La aparición de esta niña emprendedora acaparó el interior de numerosas revistas como Seventeen Magazine, Success Magazine o Forbes. Salió en programas de reconocido prestigio como The Willis Report, Inside Edition o Nightly Business Report. Además, su historia ha sido presentada por distintas editoriales como ejemplo para inspirar a los niños.

Quizá ya sea tarde para que seas una niña emprendedora (o un niño). No obstante, si tienes un proyecto entre manos y no tienes quien te cubra las espaldas, puedes pedir un préstamo rápido para financiar tu proyecto.