Qué es un minicrédito y en qué se diferencia de un préstamo personal

Pedir dinero con un minicrédito
Un minicrédito es un producto financiero de importe reducido y plazo corto pensado para cubrir necesidades puntuales de liquidez. Un préstamo personal, por su parte, permite solicitar cantidades más elevadas y devolverlas en varios meses o años. La diferencia está pues en el importe, el plazo de devolución y el proceso de contratación.
¿Qué es un minicrédito?
Un minicrédito, también conocido como préstamo rápido, es un producto financiero pensado para cubrir necesidades económicas puntuales con cantidades relativamente pequeñas de dinero y plazos de devolución cortos. Está pensado para afrontar gastos inesperados cuando se necesita liquidez antes de recibir el siguiente ingreso.
En los últimos años, este tipo de financiación ha ganado popularidad porque puede pedirse por internet sin necesidad de acudir a una oficina. No obstante, como ocurre con todos los productos financieros, la concesión está sujeta a la evaluación de la entidad y al cumplimiento de unos requisitos específicos.
Características principales de un minicrédito
Los minicréditos tienen unas características específicas que los distinguen de los productos financieros tradicionales. Las condiciones varían de una entidad a otra, pero por lo general, estos préstamos a corto plazo comparten los siguientes rasgos de identidad:
- Cantidades bajas.
- Plazo corto.
- Solicitud online.
- Respuesta rápida.
- Tramitación sencilla.
La mezcla de estos puntos es lo que hace que muchos clientes lo consideren una buena opción. Cuando se necesita liquidez inmediata para pagar un gasto concreto, la financiación online gana puntos siempre y cuando se pueda devolver la cantidad prestada en el plazo establecido.
¿Para qué situaciones suele utilizarse?
Los préstamos online se utilizan, en la mayoría de las ocasiones, para cubrir gastos imprevistos que aparecen entre el cobro de los dos sueldos. En estas situaciones, la rapidez es un plus y es más importante que un crédito de mayor duración de mayor cantidad.

Mujer detecta un gasto imprevisto
La gente pide minicréditos por muchas razones, pero las más habituales suelen ser:
- Averías del coche.
- Gastos inesperados.
- Gastos médicos.
- Pagos urgentes.
La vida está llena de gastos que desbarajustan la economía familiar: facturas imprevistas, gastos que requieren atención inmediata, coche en el taller, visita al dentista… En estas situaciones, los minicréditos sirven de herramienta financiera puntual si se piden responsablemente y hay capacidad de devolución en el plazo establecido.
¿Qué es un préstamo personal?
Tal y como indica el portal Finanzas para todos, una iniciativa del Banco de España, la CNMV y el Ministerio de Economía, un préstamo personal es una forma de financiación por la que una entidad crediticia concede dinero a una persona.
Esta se compromete a la devolución de la cantidad prestada más los intereses y costes relacionados que deben aparecer en el contrato en un plazo concreto. Las cantidades son más altas que en un minicrédito y la devolución va por cuotas mensuales.
Los clientes lo priorizan cuando necesitan afrontar gastos que no pueden pagarse al contado, por ejemplo, un coche. Al ser cantidades elevadas, la entidad elegida hace un análisis exhaustivo de la situación económica de quien lo pide con el objetivo de saber su capacidad de devolución.
Cómo funciona un préstamo personal bancario
El procedimiento para solicitar un préstamo personal es también fácil. La persona interesada pide la cantidad que quiere y el banco en cuestión analiza la operación antes de concederlo. Si se aprueba, se entrega al cliente todo el dinero y se calendariza la devolución en un número de cuotas periódicas.
Esta financiación se caracteriza porque la devolución es a medio o largo plazo. Esto facilita repartir el coste de entre unos cuantos meses o, incluso, años. A cambio de esto, los bancos piden más documentación que las financieras que conceden los préstamos inmediatos.
Lo que hay que hacer siempre, sea cual sea el tipo de préstamo, es revisar bien el coste final de la financiación para que no lleguen las sorpresas. Esto incluye la TAE, los intereses, las comisiones y la suma de todas las cuotas. Si el coste final es asumible en tu presupuesto familiar o personal, fenomenal.

Representación con porcentaje del coste final de un crédito.
Para qué usar un préstamo personal
Un préstamo personal tiene muchos usos. La particularidad es que requiere planificación porque la cantidad es más elevada que en el microcrédito. Su principal característica es que sirve para financiar objetivos a largo o medio plazo. Nunca corto. Entre los más comunes están:
- Reformas de la casa.
- Compra de vehículos.
- Estudios y formación.
- Compras grandes.
- Financiar viajes.
- Financiar eventos familiares (una boda).
Diferencias entre un minicrédito y un préstamo personal
Aunque ambos productos te permiten acceder a financiación en un momento concreto, existen diferencias importantes basadas en la cantidad de dinero disponible, el plazo de devolución y el proceso de solicitud.
Importe
Un minicrédito está pensado para cubrir necesidades puntuales mediante importes reducidos, mientras que un préstamo personal permite acceder a cantidades más elevadas. Por eso, los minicréditos se usan para resolver gastos inesperados, mientras que los préstamos personales se destinan a proyectos de mayor envergadura.
Plazo
El plazo de devolución es una diferencia considerable. Los minicréditos se caracterizan por tener periodos de devolución cortos que pueden resolverse en pocas semanas o meses. Un préstamo personal, por su parte, tiene plazos más amplios que distribuyen los pagos en un periodo mucho más largo.
Documentación
La documentación necesaria para presentar depende de la entidad financiera escogida. Por lo general, los préstamos personales necesitan una evaluación más profunda de la situación económica del cliente. Sin embargo, los minicréditos suelen requerir menos documentación y la verificación puede realizarse de forma online.
Tiempos
El tiempo de respuesta es lo que más distingue ambos productos. Los minicréditos suelen ofrecer una respuesta más rápida que los préstamos personales tradicionales, aunque los tiempos concretos dependen de cada entidad. Esta espera se debe a los trámites y a la mayor cantidad.
Uso
Cada producto sirve para una cosa. Los minicréditos se usan para gastos puntuales mientras que los préstamos personales se utilizan con un objetivo a medio o largo plazo que necesita una inversión dineraria más alta.
Preguntas frecuentes
Tanto los préstamos personales como los minicréditos son productos financieros conocidos. Lo normal es que, al principio, haya dudas sobre los requisitos, funcionamiento o el acceso de ambos. Estas son las preguntas más habituales que suelen tener los clientes.
¿Un minicrédito y un préstamo rápido son lo mismo?
No son lo mismo. Aunque a veces se usen como sinónimos, existen diferencias significativas entre ambos productos financieros sobre plazo y cantidad. Las características concretas dependen de cada entidad por lo que hay que consultarlas siempre.
¿Los minicréditos pueden solicitarse totalmente online?
Sí. Los minicréditos pueden solicitarse por internet desde la solicitud inicial hasta la firma de la documentación. Esta simplicidad ha favorecido a que sean parte importante de la oferta crediticia, ya que ahorran desplazamiento.
¿Qué documentación es necesaria para pedir un minicrédito?
Los requisitos son distintos según cada entidad, pero por general es necesario tener un documento de identidad en vigor (DNI, NIE o carta verde), un teléfono móvil, cuenta online y ser mayor de edad. Cada prestamista tiene sus propios métodos de verificación.
¿Qué ocurre si necesito una cantidad elevada?
Si necesitas mucho dinero, el minicrédito no es la mejor opción. En ese caso, deberías recurrir al préstamo personal, ya que permite pedir importes más altos con devoluciones más largas pese a que el análisis de solvencia es exhaustivo.
¿Cuál tiene un plazo de devolución más largo?
Los préstamos personales tienen plazos de devolución más largos que los minicréditos. Estos últimos están enfocados a resolver urgencias o gastos puntuales en un corto plazo de tiempo.